¿Cómo mantener la transmisión fiable de datos desde cumbres volcánicas remotas que se elevan 25 centímetros por año – sin energía eléctrica, sin carreteras y con nieve acumulada de más de cuatro metros? Para la Dirección de Obras Hidráulicas de Chile, la respuesta es RipEX2.
Reto: Transmitir datos esenciales en un entorno extremo
Laguna del Maule, un lago glaciar volcánico en la frontera entre Chile y Argentina a 2.165 metros de altitud, es una de las regiones geológicamente más activas del planeta. Entre 2016 y 2020, el terreno se elevó 1,8 metros sin erupciones, lo que generó una necesidad urgente de monitoreo geotécnico continuo.
El proyecto enfrentó desafíos severos:
- ausencia total de infraestructura y suministro eléctrico
- acceso a estaciones únicamente por helicóptero
- largas distancias de radio en terreno montañoso
- clima extremo con acumulaciones de nieve de hasta 4,5 metros
- riesgo elevado – una interrupción podría ocultar señales tempranas
La comunicación debía ser totalmente autónoma y extremadamente fiable.
Solución: Una red solar multisalto basada en RipEX2
Tras pruebas intensivas, el equipo seleccionó RipEX2 por su resistencia, eficiencia energética y rendimiento a larga distancia.
Elementos clave:
- red multisalto de seis etapas usando el protocolo Flexible
- modems RipEX2 alimentados por energía solar con modo de bajo consumo
- operación autónoma diseñada para zonas remotas
- respaldo LTE mediante módulos mPCIe cuando hay cobertura disponible
- hardware robusto para nieve, viento y temperaturas extremas
La red fue diseñada y desplegada junto con MT Ingeniería y Construcción.
Resultados: Monitoreo ininterrumpido en una de las regiones más inaccesibles de Sudamérica
La red RipEX2 ha logrado:
- transmisión continua de datos en tiempo real
- alta disponibilidad incluso durante inviernos severos
- reducción significativa de intervenciones y vuelos en helicóptero
- autonomía energética durante todo el año mediante energía solar
- una columna vertebral fiable para investigación volcánica de primer nivel
Gracias a RipEX2, Chile mantiene vigilancia permanente sobre una de las zonas volcánicas que más rápidamente cambia en el mundo – demostrando cómo la tecnología RACOM permite ciencia y seguridad en entornos extremos.



